
¿Alguna vez han comido patacón? aquel plátano que al morderlo suena crocante, que su textura y sabor es algo salado, que se deja combinar con una gran cantidad de ingredientes. No lo van a creer pero nosotros estábamos en el universo de aquellos patacones, todos los estantes pareciera que estuvieran produciendo plátanos para todos los bogotanos, uno encima de otro formaban montañas de paquetes de plátanos, y fue allí en donde nos dimos cuenta que Corabastos no era igual que las demás plazas, no cualquier persona iría hacer mercado o comprar frutas, vegetales y demás, no, allí el cliente principal era el mayorista, aquellas cantidades no eran para un familia común y corriente, iban mínimamente para un grupo de amigos planeando un gran asado hasta para grandes restaurantes que probablemente frecuentamos y que su materia prima proviene de aquel lugar.
Mientras íbamos recorriendo algunas de sus bodegas, las cuales no eran para nada pequeñas, encontrábamos a personas afuera vendiendo, organizando, alistando sus productos, unos a gran escala y otros a menor cantidad. Las miradas de los presentes era para nosotros algo muy evidente, ¿Qué estarán haciendo aquellos jóvenes de local en local o puesto por puesto pidiendo permiso para sacar un cámara y tomar una fotografía?, ¿Para qué lo están haciendo?, pero siendo sinceros, otras miradas no iban dirigidas para esas preguntas, teníamos una mochila similar a una bolsa amarilla en donde lentes y una bufanda resguardaban la cámara mientras pensábamos qué siguiente fotografía podríamos o queríamos tomar.
Nosotros como periodistas sabíamos que tendríamos rechazo de varias de aquellas personas que encontraríamos allí, y así fue, cuando nos acercamos a comentar y solicitar el permiso para que hicieran parte de nuestras fotografías, algunos de ellos no nos responden, otros nos acentuaban con su cabeza que no querían, o simplemente nos decían que no.
Sin embargo, otros con su sonrisa nos permitían hacer parte de su vida, quitándoles unos cuantos segundos para inmortalizar aquel momento con nuestro disparador.

